Equipo in house
Nuestros profesionales trabajan integrados a su operación, en sus instalaciones y dentro de sus procesos. Es el modelo indicado cuando la institución quiere control directo y cercanía con las áreas de riesgo y finanzas.
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Montar una operación de cobranza propia cuesta más de lo que aparece en el presupuesto: contratar y capacitar gestores, sostener la rotación, comprar tecnología, construir el control de calidad y responder por el riesgo de cumplimiento. Todo eso para una función que no es el negocio central de la institución. Asumimos esa operación, total o parcialmente, con equipos legales dedicados.
En ambos casos el equipo es dedicado: no comparte su cartera con veinte clientes más.
Nuestros profesionales trabajan integrados a su operación, en sus instalaciones y dentro de sus procesos. Es el modelo indicado cuando la institución quiere control directo y cercanía con las áreas de riesgo y finanzas.
La gestión se ejecuta íntegramente desde nuestra infraestructura, con nuestro call center, nuestra tecnología y nuestros protocolos. Es el modelo indicado cuando el objetivo es sacar la operación del balance.
Trabajamos con reuniones de seguimiento con quienes toman decisiones, criterios de escalamiento acordados y objetivos alineados con la política de provisiones de la institución.
La integración tecnológica se hace vía API con su ERP, CRM o pasarela de pagos. Nuestra plataforma se apoya en un CRM de cobranza líder en Estados Unidos, con Business Intelligence y modelos de inteligencia artificial para segmentación y propensión de pago.
Cuando el alcance todavía no está definido, el punto de partida natural es una auditoría de cartera.
La conexión con sus sistemas normalmente toma pocos días. Mientras tanto se opera sobre archivos de cartera desde el primer día.
Un proveedor que reporta “gestiones realizadas” está midiendo su propio esfuerzo.
En cobranza, cada gestor que se va se lleva el criterio con el que hablaba con el deudor. Un equipo estable cobra mejor y expone menos.
Cuando una institución financiera terceriza cobranza, la queja de un cliente maltratado llega a la institución, no al proveedor. Por eso trabajamos con agentes certificados, protocolos de contacto auditados, control de calidad sobre las comunicaciones y cumplimiento LOPDP.
Cuando la institución prefiere conservar su equipo interno, trasladamos ese mismo estándar mediante capacitación y compliance. Y por eso mantenemos la certificación ISO 37001, única en la región para este servicio.
Nuestra certificación Great Place to Work tiene aquí un efecto que rara vez se menciona: en cobranza, la rotación de personal destruye la calidad de la gestión.
Sí. Muchas instituciones empiezan por un tramo específico —un rango de mora, un segmento o una regional— y amplían según resultados.
Normalmente con una auditoría de cartera previa, que establece qué es realmente cobrable y dónde conviene concentrar el esfuerzo.
Se trata bajo la normativa de protección de datos personales aplicable, con protocolos definidos de acceso, uso y custodia. Es un punto que se documenta contractualmente antes de recibir un solo registro.
Ecuador, Colombia y Perú, con oficinas en Quito, Guayaquil, Bogotá y Lima.
Respaldados por estándares internacionales

Distinción otorgada desde París. Clasifica cada año a las mejores firmas de recuperación de activos de América Latina.

Uno de los directorios legales más influyentes del mundo. Su ranking se construye entrevistando a los clientes de cada firma.

Certificación internacional de cultura laboral, medida con encuesta anónima al equipo. Un equipo estable gestiona mejor su cartera.

Norma internacional auditada por un tercero independiente. Garantiza una gestión ética y trazable de cada cartera.
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