La mayoría de las instituciones no tienen un problema de cobranza. Tienen un problema de información: no saben qué parte de su cartera vencida es recuperable, qué parte está en riesgo de prescribir y qué parte no vale la pena perseguir.
Sin ese diagnóstico, los recursos se reparten parejo entre casos que rinden y casos que nunca van a rendir. Y las decisiones de provisión, castigo o venta se toman con la información contable, que dice cuánto se debe, pero no cuánto se puede cobrar.
Qué evaluamos
Cobrabilidad real
Caso por caso y tramo por tramo: qué respaldo documental existe, qué garantías son ejecutables, qué capacidad de pago tiene el deudor. El resultado es una fotografía de cuánto de esa cartera es dinero recuperable y cuánto es un saldo contable.
Riesgo de prescripción y nulidad
Este es el hallazgo que más sorprende a los comités de riesgo. Identificamos obligaciones próximas a prescribir y contratos con vicios que los harían inejecutables en juicio. Cada una de esas es una pérdida silenciosa que todavía se puede evitar si se detecta a tiempo.
Segmentación por perfil, bucket y riesgo
Clasificamos la cartera para que el esfuerzo se dirija donde produce. No todos los deudores merecen la misma estrategia ni el mismo costo de gestión.
Para qué decisiones sirve
La auditoría existe para sustentar decisiones concretas:
Para una cooperativa o un banco que enfrenta presión sobre sus indicadores de morosidad, esta es la diferencia entre reaccionar y decidir.
Qué recibe
Un informe con la segmentación completa de la cartera, la estimación de cobrabilidad por tramo, el listado de casos con riesgo de prescripción ordenado por urgencia, y una recomendación de estrategia por segmento.
El plazo de entrega va de 5 a 30 días, según el volumen de la cartera y la profundidad documental que requiera el análisis.
Preguntas frecuentes
¿Hay que contratar la gestión de cobranza después de la auditoría?
¿Sirve para cartera ya castigada?
¿Qué información necesitan para empezar?
¿Aplica para carteras comerciales, no financieras?
Empiece por saber qué tiene
Antes de invertir en cobrar, conviene saber qué se puede cobrar.

